15 de julio de 2009

Pochas, una auténtica delicia


Llega el verano y en algunos sitios de Navarra, ya pueden encontrarse pochas. Toda fiesta que se precie (desde San Fermín en Pamplona hasta las de Sangüesa pasando por Tudela, Tafalla, o Estella), cuenta con este plato como uno de los protagonistas principales. ¿Y que son las pochas? unas alubias blancas recogidas antes de tiempo, cuando aún no están secas.



Del cultivo de las alubias, y más específicamente de las blancas (muy extendido por los árabes que habitaron en España), surgió en esta zona la costumbre de realizar una recolección temprana, antes de que el fruto llegue a madurar del todo.

Este hábito, cuyo origen se desconoce, parece ser que se da exclusi­va­men­te en Navarra y ciertas zonas del País Vasco y según el bromatólogo y gastrónomo Busca Isusi, puede deberse a que las alubias blancas, que gozaban de prestigio en muchas tierras de España, eran menospreciadas en esta tierra y en vez de dejarlas madurar totalmente para luego secarlas y conservarlas para comer durante todo el año, se recogían antes de su madurez y se consumían como alimento de temporada.

A estas alubias sin madurar se les dio el nombre de pocha, debido a su aspecto desvaído, descolorido, "pocho".

La pocha ha dado origen a dos sabrosas recetas típicas de Navarra: las pochas con codordiz, en la zona norte de nuestra Comunidad, y las pochas con anguila, de la comarca de Tudela. Poco harinosas, las pochas son muy finas de sabor y por ello de una exquisitez singular. Su textura y consistencia en el paladar hace recordar a la manteca y de su cocción se obtiene una sopa o caldo de una cremosidad exquisita.

Os dejo una receta, a ver qué tal os salen:


Ingredientes (4 personas)

800 gramos de pochas frescas.
1 tomate
1 pimiento verde
1 cebolla
1 diente de ajo
Aceite de Oliva Virgen Extra de Navarra
Sal


Cómo se elabora:

Sofreír en el aceite de oliva la cebolla, el ajo y el pimiento picados en brounoisse (cuadraditos pequeños) y el tomate troceado.
Añadimos a este sofrito las pochas frescas y cubrir con agua fría.
Cocer a fuego lento durante unos 45 minutos, hasta que estén tiernas.
Poner a punto de sal 5 minutos antes de apartar el guiso del fuego, para que no se endurezcan las pochas y dejar reposar 10 minutos antes de servirlas en la mesa.

1 comentario:

Productos Ecologicos dijo...

Que delicia y qué recuerdos más gratos me trae de mis andaduras por esta maravillosa tierra.