17 de septiembre de 2012

Las rebaños de ovejas trashumantes de los valles pirenaicos, anuncian el otoño en Navarra

Un año más, y como es costumbre desde hace más de 1.100 años, miles de ovejas procedentes de los valles pirenaicos de Salazar y Roncal entrarán en las Bardenas Reales en busca de pasto para el otoño y el invierno. Cada 18 de septiembre se celebra este acto en El Paso, en Carcastillo, cumpliendo así con una tradición que data de la Edad Media y que cierra el ciclo de la trashumancia en Navarra. Durante los próximos meses las ovejas aprovecharán los pastos de las tierras cálidas del sur de la Comunidad Foral como hacían antaño.


Este singular acto ha ido ganando seguidores a lo largo de los años y se ha convertido en toda una fiesta. A pesar de constituir el final de un cansado viaje de cinco días en el que los pastores y rebaños cruzan Navarra para llegar a las Bardenas, este evento se ha convertido en una animada jornada festiva en la que no falta la música y actuaciones de grupos folclóricos.

Con la salida del sol, sobre las 8 de la mañana el guarda mayor de Bardenas efectuará un disparo con una carabina para anunciar la apertura del pastoreo de los rebaños trashumantes, que entrarán así en la Bardena Blanca, guiados de manera impecable por sus pastores, ayudados por los perros. Todo un espéctaculo que merece la pena ser visto.

Una tradición muy arraigada



Esta tradición se remonta al siglo XVIII, cuando con la muerte del Rey Carlos II de Austria sin descendencia, se desencadenó la Guerra de Sucesión entre los Austrias y los Borbones. Aunque éstos últimos fueron los vencedores, necesitaban medios económicos para sufragar los importantes gastos generados por la guerra. Las veintidos entidades que tenían privilegios sobre las Bardenas Reales se dirigieron entonces al Virrey presentando y ofreciendo la cantidad de nueve mil pesos en contraprestación a la cesión del goce a perpetuidad y en exclusiva de esta zona. A lo que accedió el Rey Felipe V, no por nueve sino por doce mil reales, mediante Real Cédula de 14 de abril de 1705. Durante los siglos posteriores se configuró como una mancomunidad municipal muy especial desde su origen y por sus propios miembros, ya que en su seno se encuentran municipios (Arguedas, Buñuel, Cabanillas, Cadreita, Caparroso, Carcastillo, Corella, Cortes, Falces, Funes, Fustiñana, Marcilla, Mélida, Milagro, Peralta, Santacara, Tudela, Valtierra y Villafranca), las mancomunidades de los Valles de Salazar y Roncal y el Monasterio de la Oliva. En total 22 congozantes que ostentan los mismos derechos sobre las Bardenas, independientemente del número de habitantes que representen.