6 de octubre de 2010

Invertir en educar a los niños es invertir en mejorar el futuro


El año pasado por estas fechas os hablé de una nueva campaña de Ternera de Navarra dirigida al público infantil. Se llamaba "Todos contra fasfud" y suponía la tercera edición de un proyecto, el de un niño llamado Juantxo, en su lucha por combatir la obesidad y los malos hábitos alimenticios, e inculcar la comida saludable y divertida.

Juantxo nació en 2007 cuando la IGP Ternera de Navarra decidió poner en marcha un proyecto para inculcar a los niños la importancia de mantener una buena alimentación, equilibrada y saludable, que combata el sobrepeso y la obesidad, dos de los principales problemas de salud de nuestra población infantil.

Para ello, desarrollaron campañas escolares gratuitas en las que ya han participado más de 70 colegios de toda Navarra y que además se ha visto recompensado con la concesión del premio "Alimentos de España 2009" que otorga el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.


El primer año, bajo el título de "Juantxo y el comando 5", el objetivo fue enseñar a los niños la importancia de realizar cinco comidas diarias, para eso se organizaron charlas en las aulas de la mano de una nutricionista. La campaña continuó durante el verano en piscinas y centros deportivos de Navarra.

El segundo año (2008) y bajo el título de "Las Olimpiadas de Juantxo", Ternera de Navarra incidió en la importancia de ser activos y de realizar alguna actividad deportiva para tener una vida saludable. Para ello, y bajo la supervisión de una nutricionista y un monitor de tiempo libre, realizaron una competición interescolar en la que los niños tuvieron que demostrar que estaban en forma y que dominaban los grupos de alimentos.

En 2009 se produjo "El robo de las recetas: cocina con Juantxo y Ternera de Navarra", y los niños aprendieron a realizar la compra en los mercados municipales de Pamplona y a cocinar y manipular los alimentos. Para ello contaron con la colaboración de una nutricionista y un cocinero.

Este año, 2010, bajo el título de "Escuela de superhéroes: terror en la granja", la idea es que los niños se familiaricen con el origen de los alimentos y aprendan lo que aporta cada uno de los grupos a nuestra dieta diaria. El objetivo es aprender de dónde vienen los alimentos y cómo es la vida rural. Para ello, realizan la visita a una explotación de la mano de un ganadero de la IGP y de una nutricionista (Itsaso Oiza).

Al final de la campaña, los niños pueden convertirse en superhéroes realizando un sencillo juego en la web. Si pasan las pruebas consiguen su carnet de superhéroe y pueden entrar en el sorteo de una bicicleta.


Ayer, los que me seguís en Twitter lo sabéis, tuve ocasión de acudir con los niños de Virgen de la Cabeza, de Tudela, y San Juan de Jerusalén, de Cabanillas, a la explotación de Lorentxo Iraizoz, en Azoz. Fue divertidísimo ver a los 50 niños escuchando atentos las explicaciones del presidente de la IGP, Pedro Manuel Barbería; verlos corretear buscando hierba para dar de comer a los terneros; e intentar desactivar las "bombas" que les habían puesto por la explotación para conseguir el premio: una mochila de Juantxo.


Los niños trabajan el cómic de Juantxo (proporcionado por el Consejo Regulador) en el colegio con sus profesores y cuando llegan a la granja, ya saben perfectamente qué alimentos componen los distintos grupos de la pirámide nutricional y para qué llevan las vacas de Ternera de Navarra un crotal en la oreja.

No me extraña que a esta iniciativa le hayan dado un premio. Los niños son "esponjas" e invertir en educarlos a ellos es invertir en cambiar el futuro. A todos los niveles.

2 comentarios:

Caminarsingluten dijo...

Realmente el título del post es una verdad como un castillo. Y nos agrada saber que hay gente que se preocupa por educar a los niños en los alimentos que son saludables, ya que es muy importante para la salud.

Enhorabuena a los impulsores de este proyecto y por el premio recibido.

Besotes

Ana y Víctor.

Marta Borruel dijo...

Gracias amigos, como siempre. Hacía tiempo que no hablábamos y me alegro de saber de vosotros. Un fuerte abrazo.