2 de junio de 2009

Defendemos el rosado

Navarra es tierra de tradiciones. Y una de ellas, y por la que hemos sido internacionalmente reconocidos, es la elaboración de nuestro rosado, un vino tan exquisito que incluso tiene una fiesta propia: la celebrada el pasado domingo en San Martín de Unx.

¿Y cómo se elabora el rosado? En la Denominación de Origen Navarra sólo se permite el Rosado de sangrado, que es, sin lugar a dudas, el sistema con el que se obtiene una mayor calidad. La variedad tradicional de uva empleada es la garnacha, aunque también se elaboran pequeñas cantidades con merlot, cabernet sauvignon y tempranillo.

El proceso es el siguiente: tras despalillar y estrujar la uva, ésta pasa a un depósito, en el cual, dejamos que macere unas horas (entre 8 y 24 horas habitualmente). Pasado este tiempo, los hollejos se separan por gravedad y ascienden a la parte superior del depósito mientras que el mosto, que es más denso (por su contenido en azúcar), queda en el fondo. Durante el tiempo que están en contacto, el mosto se enriquece con los pigmentos de los hollejos y, por tanto, se tiñe de rosa.

Para los enólogos, esta forma de elaboración entraña un mimo exquisito y mucha dedicación. Es un sistema frágil que requiere un cuidado especial.

Pues bien, esta forma de hacer vino tan antigua, probablemente, como la propia humanidad, está ahora en peligro. Hasta ahora, la legislación protegía a los vinos rosados con la prohibición que existía de mezclar vinos blancos y vinos tintos para elaborar vinos rosados sin indicación geográfica, (Reglamento nº 1493/1999/CE de 17 de mayo de 1999), pero con el nuevo Reglamento, nº 479/2008/CE de 26 de abril de 2008, se aprueban nuevas medidas enológicas, entre las que se encuentra el mezclar vinos blancos y tintos indiscriminadamente para llamarlo vino rosado.

¿Y qué puede suponer esto? Lo primero, un fraude al consumidor (no es lo mismo elaborar un rosado de sangrado que mezclar vino tinto y blanco y etiquetarlos igual) y además entrañaría un riesgo real de que este método de elaboración se terminara erradicando en favor de este procedimiento mucho más fácil.

Ante esta situación el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra junto con la Conferencia Española de Consejo Reguladores Vitivinícolas ha promovido el lanzamiento del “Manifiesto por la defensa del rosado europeo”. Y una de las primeras firmas que han conseguido ha sido, ni más ni menos, que la de Ferrán Adriá, que aseguró que “la alta cocina tiene que servir para ayudar a los nuestros, a nuestro mundo, al de la gastronomía. Los cocineros tenemos que dar la cara por la gente honesta que hace bien las cosas. Hay que apoyar que no se pierda este vino rosado, emblema de Navarra”.


Adhiérete a este Manifiesto en esta dirección comunicacion@navarrawine.com. El objetivo ahora es lograr recabar todos los apoyos posibles para conseguir que las nuevas medidas no lleguen a aprobarse.

1 comentario:

Caminarsingluten dijo...

Apoyamos totalmente el Manifiesto, ya que es un verdadera verguenza que se llegue a aprobar la mezcla de vinos para conseguir un vino rosado, que no tendrá nunca la misma calidad y sabor.

¡Por cierto! Siguendo el principio de la UE, dentro de poco se podrán - por ejemplo - mezclar distintos tipos de aceite para conseguir algo parecido al oliva vigen extra ¿o no?

Llamemos a cada cosa por su nombre, demos a cada vino su valía, y olvidemos el mezclar vinos por intereses de algunos paises.

Saludos,

Ana y Víctor.